Ladrido excesivo
Publicado por admin - 12/01/09 a las 01:01:07 pmA la mayoría de los propietarios de perros, sobre todo aquellos que viven en casas, les interesa que sus perros ladren ante la presencia de extraños. De esta manera se sienten protegidos por sus animales y además disuaden a potenciales ladrones de ingresar en sus domicilios. Sin embargo, si el ladrido de un perro no se produce en forma momentánea inducido por un estímulo externo amenazante sino que es una constante, deja de ser una característica positiva para constituirse en un comportamiento indeseable, sobre todo para aquellas personas que conviven con sus perros en departamentos.
Si bien el ladrido de un perro es un comportamiento normal, genéticamente programado, que cumple tanto las funciones de aviso o alarma para los miembros de un grupo de pertenencia como la de amenaza hacia extraños que intenten penetrar en su territorio, también puede ser emitido por muchas otras razones y en las circunstancias más diversas. Una de las causas más frecuentes por las que un perro comienza a ladrar es la denominada facilitación social. Este término se utiliza para explicar aquellos comportamientos que un animal realiza cuando es estimulado por otro animal que ejecuta la misma conducta. Es habitual que cuando un perro del vecindario comienza a ladrar sea seguido por el resto de los perros del lugar.
Debido a que en la mayoría de los casos no es posible corregir la causa que origina el problema, una forma adecuada para revertir este comportamiento puede ser estimular al perro a realizar un comportamiento incompatible con el ladrido, como por ejemplo, pedirle que obedezca una determinada orden y premiarlo por su respuesta adecuada. Por supuesto que es posible aplicar esta técnica si uno está presente cuando el perro comienza a ladrar. Por el contrario, si el perro se encuentra solo cuando es estimulado a ladrar por sus congéneres vecinos, nada se puede hacer para modificar la situación, salvo esperar a que el animal que dirige el “coro” decida dejar de ladrar.
Otra de las causas frecuentemente responsables del ladrido excesivo es la frustración social. Los perros son animales altamente sociales, que disfrutan de la compañía de sus dueños. Muchos propietarios les permiten a sus animales disfrutar de su compañía hasta que por alguna conducta indeseable del animal deciden encerrarlos. Esta actitud humana genera un gran desconcierto en el perro y, sumada a la frustración producida por la separación y la consiguiente soledad, induce a muchos perros a ladrar descontroladamente a fin de eliminar las tensiones. Por eso es tan importante acostumbrar a un perro desde su etapa de cachorro a quedarse solo en forma gradual a fin de evitar alterar su estado emocional en forma repentina.
Otra razón que induce a los perros a ladrar excesivamente es el aburrimiento. Cuando un perro está solo por varias horas se aburre y una de las actitudes que puede tomar ante esta situación es ladrar. Lo conveniente es tratar de no dejar solo a un perro por largos períodos o, cuando no hay más remedio, dejarle objetos que llamen su atención y que pueda morder a fin de que se distraiga.
Pero también en este punto el aprendizaje puede jugar un rol sumamente importante. Es común observar cómo un propietario termina haciendo lo que su animal pretende con tal de que haga un poco de silencio. Compartir la comida con él, dejarlo ir a dormir a la pieza con los chicos o salir corriendo a dar un paseo porque el ruido producido por el ladrido del animal se torna insoportable, son sólo algunos ejemplos. Sin embargo, jamás hay que olvidar que los perros tienen una gran capacidad de aprendizaje y que rápidamente captarán que el mejor camino para obtener lo que desean será ladrar. Por eso es imprescindible evitar este comportamiento indeseable no “premiando” a un perro por emitir el ladrido. Si esta conducta ya está instalada uno de los mejores caminos a seguir será ignorarlo hasta que perciba que ladrar no le garantiza llamar la atención de su dueño, sino más bien todo lo contrario.
Adiestramiento para perros que ladran mucho
Publicado por admin - 14/11/08 a las 01:11:59 pmAdiestramiento para perros que ladran mucho
Eduque a su perro para evitar que ladre excesivamente. 
*Nunca acaricie ni tranquilice a su perro si ladra por miedo. Esto reforzará su comportamiento de ladrar, que es el que usted trata de evitar. Reprima el ladrar excesivo. Cualquier reacción positiva que él obtenga de usted reforzará su conducta y hará más difícil su control.
*Si su perro ladra pidiendo algún juguete, una galleta, sacarle de paseo, etc. No ceda a sus demandas y recompense la conducta indeseable. Espere hasta que él se haya callado para darle su recompensa.
*Enseñe a su perro la palabra “Silencio” o “NO” para que sepa que es una orden y que sepa que tiene que hacer. Para enseñar “Silencio” o “NO” a su perro usted necesitará producirle un estimulo negativo, que puede obtenerlo con un rociador lleno de agua con zumo de limón. Cuándo su perro ladre y no deba ladrar, rociele la boca y diga, “Silencio” con un tono de voz fuerte. Él sabor será una respuesta negativa a ladrar y él aprenderá a dejar de ladrar para evitarlo. Este método se debe usar a los 2-3 segundos de ladrar, o no tendrán efecto
*Acaricie y recompense a su perro cuado él este callado. Los perros quieren complacer, y aprenderá que complace cuando está callado. Cuándo su perro es expuesto a un estimulo donde en cualquier otro momento habría ladrado, pero decidió no hacerlo como usted le enseño, recompénselo con caricias, galletitas, snacks y prestándole mas atención.
*Nunca golpee, maltrate o mantenga la boca de su perro cerrada. Esto sólo enseñara a su perro a tenerle miedo y puede causar mas problemas como que ladré mas por miedo o que le produzca una agresión. La manera apropiada de reducir que su perro ladre es enseñarle a identificar la causa y enseñarle que no es una conducta aceptable. Recuerde que es su responsabilidad como su dueño enseñarle un comportamiento aceptable y reprimir las conductas indeseables…
Cuando estas sencillas pautas de adiestramiento fallan puede recurrir a un collar antiladrido. Estos pueden ser de spray con citronela u otros compuestos desagradables para el perro, electrónico o ultrasónico. Estos collares deben de utilizarse convenientemente y deben usarse son control del dueño, siempre precedidos de un pitido que sirva como reflejo condicionado, seguido de un estimulo negativo y a continuación, cuando cambie su comportamiento, un estimulo positivo inmediato (refuerzo positivo).
El collar de citronela es un collar que contiene un depósito de solución de citronela que rocía debajo de la cara del perro cada vez que él ladra. El olor es agradable a los humanos, no les agrada a los perros pero tampoco les perjudica. Un collar de citronela se considera poco agresivo y conseguimos resultados positivos en un 88% de los casos. Algunos perros reconocen cuando el depósito de citronela esta vacío y vuelven a ladrar al no tener estimulo negativo.
Este blog funciona gracias a WordPress con el theme GimpStyle diseñado por Horacio Bella.
Entradas y Comentarios feeds.
XHTML y CSS válidos.
