Personalidad y entrenamiento

Personalidad y entrenamiento

Existen dos tipos distintivos de personalidad en los perros:
Seguro-Dominante e Inseguro-Sumiso, sin embargo es muy difícil encontrar un ejemplar que sea totalmente dominante o totalmente sumiso; en la mayoría de los casos, muestran ser una mezcla de ambos en diferente grado, teniendo algunos mayor seguridad que otros, y comportándose de una u otra manera según las circunstancias.

EL PERRO SEGURO Y DOMINANTE:

Utiliza un lenguaje corporal un tanto agresivo para imponer su presencia; mantiene el rabo en alto, y tiende a mostrar los dientes y a ladrar en modo amenazante:

a) La Cabeza:
Levanta la cabeza y las orejas con seguridad, mirando fijamente, en la mayoría de los casos gruñendo y/o enseñando los dientes.

b) La Cola:
Se levanta con firmeza, y se mueve bruscamente o se mantiene estática guardando la atención.

c) El Cuerpo:
Se acerca con el cuerpo erguido y las patas tensas, camina sin titubeos. Este tipo de perro se resiste a las órdenes, y aquellos que aún no han recibido el adiestramiento adecuado pueden llegar a presentar las siguientes conductas:

* Querer dormir en la cama junto a su propietario.
* Forzar de forma exigente a que su dueño lo acaricie.
* Recibir a su dueño apoyando las patas delanteras sobre éste.
* No permitir la entrada de conocidos y familiares.
* Gruñir cerca del alimento y los juguetes sin permitir que se acerquen a ellos.
* Mostrarse agresivo con otros perros y/o personas.

El tipo dominante se presenta en mayor grado en machos que en hembras, y se trata de aquellos que al encontrarse con otro perro se muestran alerta, seguros de si mismos, intentan montar o ponerse por encima de su semejante, y rodean el cuello del otro perro con el hocico abierto; así también marcan su territorio raspando las patas traseras contra el suelo después de defecar. Algunas hembras dominantes también tienden a levantar la pata posterior hacia la parte delantera de su cuerpo al orinar.

CÓMO EDUCARLO:

Desde el primer momento en que el cachorro muestre rasgos de dominancia, es importante hacerle entender qué lugar ocupa dentro de la familia, estableciendo un control total sobre dónde se le permitirá que duerma, coma y juegue.

Debe tener un lugar propio para dormir, y no permitirle que suba a la cama de su amo o de cualquier integrante de la familia. Así también, el ser posesivo con sus juguetes es una actitud que se tiene que corregir, regañándolo con voz profunda y firme al decirle “NO. Antes de tomar el juguete se debe llevar al perro lejos de él, y si esta conducta se repite, el juguete le será retirado hasta que el deseo de ser posesivo desaparezca; recuerda que tú determinas con que juguetes se juega y por cuánto tiempo.

A la hora de comer y alrededor de su plato, un perro dominante puede mostrarse agresivo con otros perros, personas, e incluso con su dueño; si se trata de un cachorro, la situación puede manejarse tocando su plato y el alimento mientras él come, siendo también muy importante acariciarlo durante ese momento.

Pero, cuando se trata de un perro adulto, las cosas son diferentes; por ninguna razón se debe forzar la situación, siendo recomendable darle de comer en un lugar apartado de otros animales y personas (sobretodo niños), sin permitir contacto alguno mientras el perro está comiendo, y retirando su plato inmediatamente que haya terminado sin que se de cuenta. Por último, no permitas que tu perro te exija ser acariciado mientras estás ocupado, en este caso se le debe ignorar, o tumbar en el suelo para que permanezca echado.

Es importante llevar una buena relación con un animal dominante, ya que es la única forma en que puedes ejercer control sobre él. El perro seguro de si mismo intentará retar la autoridad, por eso, depende de ti marcar los límites para que el comportamiento dentro de la casa y con otros animales y personas sea el adecuado.

EL PERRO INSEGURO Y SUMISO:

Es aquél que se asusta frente a animales y personas desconocidas que se le aproximen, no mantiene contacto ocular, y evita enfrentamientos, por lo que prefieren someterse ante otros perros.

a) La Cabeza:
Baja la cabeza y las orejas pegándolas al cráneo, cierra el hocico y evita nuestra mirada manteniendo los ojos entrecerrados o viendo hacia otra dirección.

b) La Cola:
Realiza con ella movimientos cortos y rápidos acompañados algunas veces por el movimiento de todo su cuerpo; baja la cola y la coloca entre sus patas traseras al ser llamado por su dueño, o al encontrarse en una situación tensa.

c) El Cuerpo:
Se echa al suelo mostrando su panza y recogiendo sus patas. Algunos, cuando están de pie, tienden a encorvarse al bajar la cabeza y la cola. El perro sumiso acepta de mejor manera y más rápidamente la autoridad de su amo, pero esto no quiere decir que su adiestramiento sea mucho más fácil que el de uno dominante, ya que para un perro inseguro, las órdenes y los regaños impuestos bruscamente, representan situaciones de alto estrés, que le causan miedo y le impiden aprender.

Este tipo de perro querrá ser siempre complaciente, pasando la lengua por la cara de su amo, y elevando su mano con la cabeza desde abajo para pedir caricias. Muestra respeto hacia otros perros, dándoles golpes suaves con el hocico y lamiendo su cara amistosamente.

CÓMO EDUCARLO:

Un perro sumiso necesita de un adiestramiento lento con órdenes suaves que le permitan sentirse seguro en compañía de su amo. Pareciera que el ser inseguro lo hace perfectamente maleable a la educación, pero no es así, pues en muchas ocasiones, esa inseguridad le provoca miedo ante un elevado y firme tono de voz, lo cual hace que no pueda concentrarse o le impide entender lo que sucede.

Los problemas de agresión, posesión y exigencia no se presentarán en él, sin
embargo, si el cachorro no es socializado adecuadamente, podría convertirse
en un adulto con conflictos para relacionarse con otros perros y miedo
excesivo a la gente desconocida.

Pero, además de identificar si tu perro muestra mucha o poca seguridad, también es importante conocer su disposición al aprendizaje:

Distraído:
Muestra mayor interés en otros perros y personas del entorno, sin prestar mucha atención a las órdenes de su amo, conducta que se deriva de una incorrecta socialización con las personas cuando era cachorro; por esta razón se recomienda que el perro que se distrae con facilidad sea educado por separado, en un ambiente con pocas personas y animales

Cooperativo:
Muestra una curiosidad nata y afinidad con los humanos; son los perros más fáciles de adiestrar, ya que siempre están dispuestos a escuchar, explorar, y responder a las órdenes.

De cualquier forma, el adiestramiento de tu perro requerirá siempre de ayuda profesional, aunque existen ciertas normas de conducta en el hogar que deben ser establecidas por el dueño mismo.

Perros que tiran de la correa

Perros que tiran de la correa

Entrenamiento de obediencia - paseando con un perro

Todo perro necesita realizar ejercicio en forma diaria, para gastar las energías, disminuir ansiedades, fortalecer los músculos, etc. Además es una práctica grata para el propietario de salir a pasear con su mascota. En algunos casos es recomendable para prevenir trastornos de conducta.

Pero en con algunos animales el problema se presenta en forma inmediata ya que tiran demasiado de la correa. Esto pronto hace que las caminatas placenteras se transformen en un suplicio para el dueño. Este deja de realizarlas con frecuencia. Y cada vez que intente retomarlas el animal a acumulado en alto grado de ansiedad durante el período de encierro, entonces al sacarlo cada vez tira más. Esto se hace un circulo vicioso de encierro – paseo – tirar de la correa cada vez más. Lamentablemente este tipo de problema lleva a un desgaste de la relación mascota – propietario.

Mucho de estos animales son considerados como tipo lideres. Por lo tanto siempre que realicen una actividad con los dueños tratan de tomar la iniciativa. A su vez al solucionar este trastorno se puede prevenir la aparición de otros problemas de conducta, como la agresión.

Hay diferentes tipos de accesorios para sacar a pasear a las mascotas , estos son : pretales, collares fijos y de semiahorque, etc. Estos son los que se utilizan con mayor frecuencia. Como característica se consiguen fácilmente en el mercado, no necesita el propietario mucho entrenamiento para usarlos y las mascotas se acostumbran en forma rápida a su uso. Como desventaja es que es muy común que los perros tiren de la correa con ellos.

Para la corrección de los perros que tiran de la correa, se suele usar 2 tipos de collares: de ahorque y tipo cabestro . A su vez para mejorar los resultados obtenidos se debe someter al animal a un entrenamiento de obediencia.

Los fundamento para el uso de este tipo de collares es que el de ahorque solo tiene una función física. En cambio el tipo cabestro tiene 2 correas que le causan una inhibición por dominancia al animal. La correa 1 se ajusta al cuello y ejerce el control ,como lo hace la madre cuando toma a los cachorros. Y la correa 2 se ajusta en el hocico y es el punto de control que ejercen los líderes de las jauría sobre los subordinados.

Estudio comparativo:

Fue realizado por el Dr. Gerzovich Lis, especialista en etología y Comportamiento animal

Se comparó los resultados obtenidos al usar collares de ahorque y tipo cabestro en la corrección del problema de los perros que tiran de la correa.

Collares de ahorque:

La adaptación al uso es rápida. Son comunes los efectos indeseables como : sofocación, ahogamiento, tos, etc. Esto se presenta en el 55 % de los casos. Algunos perros mejoraron (25%), pero la gran mayoría (75%) no pudieron corregir el problema.

Si a estos mismos animales que no corrigieron se los somete a un entrenamiento y se le enseña al propietario el correcto uso del collar de ahorque el 70 % aprende a no tirar de la correa. Los efectos indeseables (sofocación) desaparecen. Pero el 30 % no mejoró la conducta y siguió tirando. Y si los propietarios insistieron en tratar de enseñarles los efectos indeseables llegaron hasta lastimaduras y depilación en la zona del cuello donde asienta el collar.

Collar tipo cabestro:

Los animales presentan algún tipo de dificultad para adaptarse a este tipo de collar. Esto se manifiesta por los intentos continuos del animal de tratar de sacárselos. La mayoría de los propietarios (75%) manifestaron que pudieron controlar a sus animales y pasear correctamente. Aunque algunos aludieron que sus perros cada tanto seguían intentando sacarse el collar.

Los otros (25%) tuvo dificultades durante las caminatas, a tal punto de tener que suspenderlas. Esto fue por los intentos obstinados de los animales de querer sacarse el collar y por lo tanto no avanzar.

Si a estos últimos se los somete a un entrenamiento de obediencia y se le enseña al propietario el correcto uso del cabestro la gran mayoría (90%) solucionaba el problema y podía realizar una correcta caminata. Solo la minoría (10%) no mejora y sigue realizando frecuentes intentos de quitarse el collar y debieron suspenderse las caminatas.

Luego a los que fracasaron con el intento de corregir el problema con collar de ahorque se les dio para que usaran el collar tipo cabestro y los resultados fueron una corrección en la mayoría de los casos del problema. Ahora cuando se hizo al revés, a los que no anduvieron con el collar tipo cabestro se intento con collar de ahorque siguió sin poder mejorarse el problema.

Conclusiones:

El collar tipo cabestro mejora la conducta en un alto porcentaje de los animales y tiene menor efectos indeseables.

El collar de ahorque tiene la ventaja de que el animal se adapta más fácilmente al collar y es más aceptado por los propietarios, pero necesita un entrenamiento de obediencia por un adiestrador profesional para que el animal mejore significativamente su conducta de tirar de correa.-

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