Beneficios de un perro educado

Beneficios de un perro educado

Cuanto sientas frustración por el comportamiento de tu perro, recuerda que alguien debe enseñarle al perro lo que es comportamiento aceptable, y lo que no lo es. Un perro que no ha recibido instrucción, adiestramiento, o límites, no puede saber jamás lo que tú esperas de él. Al enseñarle a tu perro como quieres que se comporte, no sólo tendrás un hogar menos caótico, sino también un perro más feliz y saludable.

Un perro educado

* Permite que se le manipule cualquier parte de su cuerpo, para revisarlo por heridas o enfermedades, y para administrarle medicación.
* Tiene buenos modales, de forma que puede pasar la mayor parte del tiempo en la casa, con su gente. Esto significa mayor supervisión, menos aburrimiento, y menores oportunidades para comportamientos malos y peligrosos. Cuanto más tiempo pases con tu perro, más posibilidades habrá de que notes cuando hay algo malo con él, tal como una cojera, tos, una zona sensible, o pérdida de apetito. Al reconocer tales irregularidades en forma pronta, puedes buscar atención médica inmediata y, con suerte, prevenir problemas más serios. Beneficios de un Perro Educado
* Quiere quedarse cerca de tí, escuchando instrucciones (y felicitaciones). Esto significa que tendrá menos oportunidad de meterse en situaciones peligrosas.
* Caminará o correrá a tu lado con su correa sin jalar, arrastrar, o estrangularse, así tú y tu perro pueden ejercitar más y pasar más tiempo juntos.
* Sabe que cuando dices “déjalo” y “suéltalo” hablas en serio. Así tendrá menos oportunidades de tragarse objetos peligrosos. También se le puede enseñar qué cosas y lugares están fuera de límites, como estufas calientes, calentadores, o gatos ansiosos. Sin embargo, igualmente necesitarás limitar su acceso a lugares peligrosos cuando no puedas supervisarlo o instruirlo.
* Se sentará inmediatamente, simplemente porque dices “no”. Sin importar qué peligro acecha, un perro que está quieto está inmediatamente a salvo. Y un perro que sigue quieto en esa posición, estará aún más a salvo.
* Entiende sus límites, sabe lo que se espera de él, y sufre menos ansiedad. Menos estrés significa un perro más saludable.

Entrenando tu perro puedes ayudar a prevenir una tragedia, y desarrollar una mejor relación con él. Mantén en mente, sin embargo, que hasta un perro educado necesita supervisión, instrucción, y límites. A veces inclusive límites físicos,. Permitirle a un perro, sin importar cúan educado pueda estar, a que camine, corra, o vaya solo fuera de un area sin cercar y sin correa, es colocarlo en una situación potencial de peligro.

Prevención de la rabia

Prevención de la rabia

Esta enfermedad ha sido temida a través de toda la historia.
No todo perro, persona o animal mordido por un animal rabioso presenta la enfermedad; pero si el virus de la rabia hubiera comenzado a reproducirse en el cuerpo, ya no es posible la recuperación.

La rabia es causada por un virus trasmitido por contacto con saliva infectada, de costumbre por medio del mordisco de un animal o murciélago rabiosos. Alguna vez se creyó que el perro era el huésped que alojaba el virus, con el hombre y otros animales como huéspedes accidentales. Más tarde se supo que todo mamífero es susceptible a la rabia.

La vacunación contra la rabia fue una de las primeras medidas preventivas buscadas. Hace más de cien años, Pasteur obtuvo un tipo de vacuna afortunada que todavía se está produciendo en algunas partes del mundo. En los últimos años se han descubierto nuevos métodos y vacunas y se han iniciado programas que han reducido en gran parte la incidencia de la rabia en los perros. Prevención de la rabia

Los perros son aún la fuente directa fundamental de rabia en el hombre. Los mordiscos de perro al hombre son comunes y siempre que una persona ha sido mordida por un perro desconocido o un animal silvestre, existe el temor de que tal vez pudiera estar rabioso.

Cualquier perro u otro animal que muerda a una persona debe ser identificado tan pronto como sea posible y mantenido bajo observación profesional hasta que puedan hacerse las pruebas para determinar si verdaderamente tiene o no rabia. Si un perro es mordido por otro perro o animal, será necesaria la misma información, por supuesto, y debe buscarse el consejo profesional lo antes posible.

En los últimos años, no solo los carteros, y el personal de entregas es mordido por perros que, supuestamente, están protegiendo su territorio, sino que muchos caminantes y ciclistas han demostrado ser el blanco de perros que tienden a atacar a todo lo que se mueve de prisa. Saber que el perro esta vacunado contra la rabia constituye cierto consuelo para la persona mordida; pero igual esa mascota deberá someterse a un riguroso control antirrábico por parte de un profesional

Obstrucciones Intestinales en los perros

Obstrucciones Intestinales en los perros

Es de presentación frecuente en el perro y el gato. Las causas más frecuentes de obstrucción intestinal son la presencia de un cuerpo extraño intraluminal. Los más habituales en el perro son juguetes, huesos, huesos de frutas, piedras, plásticos, pelotas y anzuelos mientras que en el gato es más frecuente la ingestión de un cuerpo extraño lineal como un hilo, cuerdas, decoración,… en este caso en especial se puede llegar a producir un cuadro muy grave de obstrucción total debido al plegamiento de las asas intestinales encima del cuerpo lineal que está anclado en la base de la lengua o en el píloro para intentar hacerlo avanzar. Los cuerpos extraños pueden producir obstrucciones intestinales parciales o totales y en la gran mayoría de casos si son detectados a tiempo no producen pérdida de la integridad de la vascularización intestinal.

Otras causas de obstrucción intestinal son por compresión extraluminal del intestino o por la presencia de una pared intestinal muy gruesa. Causas frecuentes son la presencia de vólvulos, intususpecciones, neoplasias infiltrativas en la pared, hernias estranguladas y algunas otras menos habituales (abscesos, cicatrices, granulomas,…). En el caso de la intususpección intestinal se produce una invaginación de un segmento intestinal dentro de la luz del segmento intestinal adyacente. Pueden presentarse únicas o múltiples a lo largo del tracto intestinal. La localización más frecuente es en la unión ileocecocólica. Se presenta en animales menores de un año y son menos frecuentes en el gato. Obstrucciones Intestinales

El mecanismo exacto de por qué se forma la intususpección no está determinado pero frecuentemente se asocia a la presencia de diversas enfermedades intestinales, parasitarias, parvovirus, moquillo, neoplasias intestinales, cuerpos extraños lineales que podrían producir una disfunción de la motilidad normal del segmento intestinal. Los cuadros de obstrucción intestinal producen alteraciones en el equilibrio de los fluidos y electrolitos debido al cúmulo de líquidos en la parte proximal de la obstrucción y el aumento de la secreción en esa zona además de un sobrecrecimiento bacteriano que agrava el cuadro. Los mecanismos defensivos naturales para protegerse de la flora bacteriana se rompen y hay un gran riesgo de que se produzca una endotoxemia y shock endotóxico.

Síntomas

Vómitos, inapetencia y anorexia. La severidad depende del tipo de obstrucción y la gravedad y compromiso vascular. En general cuánto más proximales son las obstrucciones más severo es el cuadro clínico. También hay deshidratación y polidipsia. En casos crónicos hay anorexia, adelgazamiento, vómitos intermitentes, depresión y heces poco voluminosas. En los casos muy agudos con estrangulación hay una presentación de vómitos con signos de shock hipovolémico y endotóxico, fiebre y dolor abdominal.

Pronóstico

Dependiendo del tiempo que transcurra desde la aparición del problema, el pronóstico será más o menos grave.

Depresión Canina

Depresión Canina

Es muy normal que el dueño de un perro interprete como un mal físico la conducta anormal de su mascota. Sin embargo, es necesario saber que algunos comportamientos violentos, sorpresivos o de aislamiento, que no se hayan dado en el animal con anterioridad, se pueden deber a algún tipo de problema psicológico, por ejemplo una depresión.

Estos factores suelen ser pasados por alto por los propietarios de animales pero cada vez son más frecuentes, por lo que se están desarrollando numerosos estudios encargados del conocimiento de la psicología del perro. Por ello, ante reacciones de este tipo, el amo debe acudir a un especialista con el fin de determinar y tratar de solucionar el problema de su mascota.

Las conductas depresivas o violentas de un perro tienen siempre un factor causante, que puede encontrarse cercano o, por el contrario, haber sucedido hace bastante tiempo y encontrarse registrado en la memoria del animal. Para cada caso individual existe una respuesta o causa diferente, pero lo habitual es que estas conductas se deban a deficiencias del entorno en el que se encuentra el perro, ya que es posible que no sea el más adecuado. Depresión Canina

Asimismo, es muy común que el amo sea el responsable de la aparición de alguno de estos, ya que cuando el dueño no presta al animal la atención que éste precisa, se produce un sentimiento de rechazo en el perro, que cree no ser admitido en el núcleo familiar.

Hay otras causas comunes de los estados depresivos o apáticos del perro, como las excesivas situaciones de aburrimiento o las reclusiones solitarias durante largos periodos de tiempo. Asimismo, es frecuente que el perro se encuentre incómodo ante el desorden doméstico, ya que no encuentra hábitos regulares de vida y se produce un desajuste funcional. No obstante, el mayor factor de un desarreglo psicológico lo constituye el ansia de compañía y la falta de afecto o cariño por parte del dueño.

De los problemas psicológicos que puede sufrir un perro, uno de los más habituales es la depresión, es decir, un estado patológico con disminución de toda la actividad psíquica que afecta, en especial, al componente afectivo. El problema de esta patología, en comparación con la humana, es que existe escasa experiencia terapéutica animal y la dificultad para tratar al perro, ya que no existe comunicación posible con él.

No obstante, cada vez son más los estudios dedicados a entender las causas que llevan a la depresión animal, y en la mayoría de ellos se señala al amo como principal responsable, al relegar a la mascota a un segundo plano y no prestarle la atención necesaria. Existen dos tipos de depresión en los perros. La endógena se caracteriza por la ausencia de motivaciones externas, por lo que se puede afirmar que tiene una causa genética. Por el contrario, la depresión exógena, que es la más habitual, es consecuencia directa del entorno y puede tener causas muy variadas.

Es posible detectar a tiempo la depresión del perro e intentar dirigirle a un experto capaz de tratarle. Para ello, es necesario que el dueño preste atención al animal, con el fin de observar su conducta y percibir si ésta es anormal. Así, si el perro presenta un carácter de apatía general, somnolencia, inapetencia o falta de interés ante estímulos gratificantes, se debe sospechar de una posible depresión.Esta patología puede afectar a todas las razas por igual, aunque numerosos estudios afirman que los Terrier y los mestizos, sobre todo si han habitado en perreras o guarderías, son los más proclives.

En el caso de apreciar estas conductas, lo primero que se debe hacer es consultar a un especialista. Lo más recomendable en estas situaciones es intentar mantener la actividad del perro, así como el contacto con él, para que abandone el sentimiento de rechazo y se sienta apoyado por su dueño. En el caso de que no se pueda dedicar al animal el tiempo necesario, se puede suplir esta compañía por música, la radio o la televisión, durante los periodos de soledad. Aunque estos elementos nunca podrían sustituir el apoyo y el cariño humano, sirven de ayuda en los momentos del día en que el amo se encuentre ocupado.

El miedo a los ruidos y las tormentas

El miedo a los ruidos y las tormentas

Uno de los comportamientos indeseables que más frecuentemente se observan en los perros son aquellos relacionados con el miedo a estímulos tales como tormentas y ruidos fuertes.

Ante tales situaciones muchos perros buscan huir desesperadamente, destruyendo todo lo que obstruya su paso, a fin de terminar con la sensación de terror que los embarga, mientras otros buscan refugio en lugares tan insólitos como un placard o una bañera.

Algunos de los propietarios de estos animales se sienten molestos, consciente o inconscientemente, debido a que según ellos sus animales son cobardes. Otros sufren al percibir la sensación de temor que experimentan sus perros ante estos estímulos. Sin embargo, tanto unos como otros suelen desconocer las causas de esta sensación y mucho más la manera adecuada de corregir su efecto.

Para analizar las reacciones de temor de nuestros animales en forma general resulta útil plantearnos la siguiente pregunta:

¿Qué sentiríamos nosotros si ante una situación que nos agobia y nos produce gran temor no pudiésemos hablar con otras personas o si nadie nos pudiese explicar que algún estímulo que nos produce temor en realidad no nos dañará?

Lo que seguramente ocurriría sería que actuaríamos de una manera muy similar a como actúan nuestros perros, a menos que por un proceso de habituación nosotros experimentáramos frecuentemente estos estímulos y nos diéramos cuenta de que en realidad no nos dañarán. Pues bien, debido a que los perros no hablan, éste es el único camino que tienen para adaptarse a una situación que les causa temor.

Antes de analizar las reacciones de miedo a los ruidos fuertes y a las tormentas vale la pena hacer dos aclaraciones:

Primero, es necesario saber que si bien es cierto que un temor excesivo es contraproducente, no menos cierto es que en condiciones naturales tener miedo ante situaciones potencialmente peligrosas es normal e incluso beneficioso para los animales y también por supuesto para nosotros, los seres humanos.

Segundo, un dueño debe evitar acariciar a su animal y hablarle a fin de explicarle que la situación no es peligrosa. Tanto el tono suave de la voz como las caricias pueden ser entendidas por el perro como un premio o una gratificación por su comportamiento, es decir, por tener miedo. Por supuesto, lo que también debe evitar hacer el dueño es castigar a su animal, ya que esta actitud puede no sólo agravar el comportamiento en cuestión sino también deteriorar el vínculo con el perro.

Muchos propietarios de perros saben que unos de los momentos más traumáticos que deben pasar sus animales durante el año es el de las fiestas de Navidad y Año Nuevo. Desde ya que esto no se debe a las fiestas en sí mismas sino a los festejos con pirotecnia. El temor a los estampidos producidos por la pirotecnia y también por armas de fuego puede ser de origen innato o adquirido. Los perros presentan una tendencia natural a sentir temor ante estímulos intensos y además también son propensos a sufrir el fenómeno conocido como sensibilización , por el cual “aprenden” a temer a ruidos de muy baja intensidad. Tal es así que a medida que pasa el tiempo los perros sensibilizados presentas reacciones de temor ante estímulos cada vez más débiles o reacciones cada vez más intensas ante el mismo tipo de estímulo.

En el caso de miedo a las tormentas probablemente intervengan los mismos componentes que en el punto anterior, es decir, lo innato y lo aprendido. Sin embargo, aquí hay que destacar que los perros no sólo muestran temor una vez iniciada la tormenta, sino también antes. Esto presumiblemente se debe a la presencia de cambios ambientales, tales como un aumento de la humedad y una disminución de la presión atmosférica, que los perros asocian con una tormenta.

Tanto en el caso del miedo a los ruidos como a las tormentas, el objetivo es lograr que el perro que lo padece logre superarlo o al menos se acostumbre a tolerarlo. Para ello existe una técnica denominada desensibilización sistemática, que consiste en exponer al animal a un estímulo capaz de provocar una reacción de temor a una intensidad tan baja que esta reacción no se produzca y así permitir que ocurra la habituación a ese bajo nivel de estímulo. Luego la intensidad del estímulo puede ser incrementada gradualmente, teniendo la precaución de no provocar una respuesta emocional en el perro. Si este procedimiento se continúa hasta que el estímulo en cuestión es presentado en su máximo potencial, será posible que la reacción de temor desaparezca por completo.

En lo que respecta a las tormentas se pueden utilizar grabaciones que reproduzcan sus sonidos característicos, comenzando con un volumen bajo y aumentándolo gradualmente a medida que transcurren las sesiones. En este caso es imposible reproducir las condiciones ambientales existentes durante las tormentas, por lo que obtener un buen resultado final no siempre suele ser fácil.

En el caso del miedo a los estampidos, se puede utilizar un arma de fuego con balas de salva o elementos de pirotecnia y comenzar a una distancia tal que el sonido emitido llegue a los oídos del perro a una intensidad muy baja, para luego, con el correr de los días, disminuir la distancia de emisión del sonido.

Por último, en los casos de mayor gravedad será necesario utilizar una medicación adecuada a fin de lograr tranquilizar al animal para después aplicar la desensibilización sistemática. Desde ya el tratamiento a seguir debe estar en manos de un médico veterinario generalista o de uno especializado en comportamiento animal, quienes serán los encargados de prescribir la medicación pertinente y de monitorear los resultados. Si bien la mayoría de las consultas que reciben los veterinarios con respecto al miedo a los estampidos se concentran entre el 23 y el 31 de diciembre de cada año, lo ideal sería que los propietarios consulten con suficiente antelación como para poder implementar un tratamiento curativo y no sólo paliativo.

Finalmente es importante tener en cuenta el dicho popular que dice que siempre “es mejor prevenir que curar” y por lo tanto tratar de exponer a los cachorros desde edad muy temprana y en situaciones no traumáticas sino placenteras a los estímulos que uno desea acostumbrarlos y así evitar la aparición futura de comportamientos fóbicos.

Patch, el perro mas obeso

Se llama Patch y no puede caminar. Su peso equivale al de una niña de 8 años. Un grupo de veterinarios británicos indicaron que le proporcionarán una dieta muy estricta, “caminatas cortas en su arnés y sesiones de hidroterapia”.

Patch ya está a dieta, los veterinarios del centro Dogs Trust’s Glasgw le indicaron una extrema dieta baja en grasas.

El perro corre riesgo de vida ya que tiene dos veces su peso normal, lo que equivale aproximadamente a una niña de ocho años de edad.

No puede apoyar sus piernas porque eso le puede provocar daños en sus patas, por ello le han colocado un arnés especial.

Victoria Kelly, veterinaria del centro dijo: “Patch fue llevado al centro justo antes de Navidad, luego de que su dueño falleció”.

“Tenemos muchos perros con este problema, pero nada como el caso de Patch”.

Según indica el portal digital Mail Online, el problema de obesidad lo deja en grave riesgo de desarrollar insuficiencia cardiaca, diabetes, enfermedad hepática, pancreatitis o artritis.

“Pero también corre el riesgo de que su corazón falle si pierde peso demasiado rápido”.

El personal está, por tanto, colocándolo en un programa gradual de ejercicio, que consiste en caminatas cortas al día en su arnés y sesiones de hidroterapia.

“Desde que está aquí internado perdió un kilo, por lo que vamos por el camino correcto.”

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